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El origen del Yoga y la LNT

Del sánscrito yoga, “unión”, “lazo” o “atadura”, el yoga es una de las técnicas energéticas más conocidas y accesibles en los diferentes continentes y países. El origen del yoga y la LNT aún se desconoce con exactitud, si bien los hinduistas consideran esta práctica como eterna y algunos autores lo datan del siglo XVII a. C., siendo la cultura del valle del Indo la primera en experimentar un yoga primitivo.

Qué es el yoga

El yoga es una práctica física, energética y espiritual basada en la realización de movimientos armónicos y posturas físicas en estado meditativo teniendo en especial consideración la respiración. Esta disciplina tiene por objetivo el equilibrio de todos los cuerpos del ser humano.

¿Cuál es el origen del yoga?

Si bien es habitual estimar el origen del yoga en el siglo XVII a. C. y, con ello, considerar esta disciplina con una antigüedad de 35 siglos, realmente se desconoce con exactitud la práctica de este conjunto de técnicas.

Sin embargo, desde la LNT consideramos el yoga como una canalización de los grandes sabios del pueblo Indo; personas dotadas de una gran sabiduría energética y practicantes de técnicas con las que entraban en un estado profundo de meditación. Fue en este estado de conciencia que captaron la información de una inteligencia cuántica, conocida en La Nueva Terapia como La Fuente. Así fue que las enseñanzas que estos sabios y maestros recibieron pasaron a sus alumnos, perdiéndose y aportándose información como parte del proceso natural de aprendizaje.

El yoga como disciplina holística

Esta disciplina física, mental, energética y espiritual tiene como fin el mukti o “liberación de las ataduras del alma a la materia” para, así, realizar la unión con el infinito y el principio inteligente que gobierna el Universo. Para ello, se sirve de ocho preceptos presentes en el texto Yoga Sutra:

  1. las prohibiciones (no violencia, no robar, no mentir, celibato/estudio y el desapego),
  2. los preceptos (limpieza de todos los cuerpos, la completa satisfacción, consumirse por el calor, recitar, ofrecerse a la Creación),
  3. la postura o asana,
  4. la respiración,
  5. el control de los sentidos,
  6. el enfoque de la mente,
  7. la meditación y, finalmente,
  8. la completa absorción.

De cualquier forma, el yoga cuenta con diferentes tipos de yoga o diferentes caminos que conducen hacia el mismo lugar: la conexión con el Todo.

La relación entre yoga y LNT

El yoga y La Nueva Terapia poseen una serie de similitudes y diferencias que, juntas, forman un método de sanación completo.

Mientras que con el yoga el despertar requiere de un proceso, con La Nueva Terapia la conexión con el Universo es directa. Donde el yoga es emisión, la LNT es recepción. Y es que con La Nueva Terapia la información aportada por La Fuente es la que nos indica los movimientos que hemos de realizar: qué asana, qué mudra (gestos con los dedos que armonizan la energía) o qué movimiento requiere nuestro cuerpo energético para equilibrar la energía.

En ocasiones, incluso, la información que transmite La Fuente no se asemeja al yoga, sino a disciplinas tan dispares como el taichi o el chi kung, adaptándose a las necesidades de diferentes cuerpos.

Complementariedad del yoga y la LNT

Como podremos ver, ambas disciplinas cuentan con características propias que permiten complementariedad. Emplear ambos sistemas permitirá una sanación no solo más profunda, sino también más veloz.

Entre sus semejanzas encontramos que tanto en el yoga como en la LNT trabajamos con los meridianos del cuerpo y hacemos uso de mudras, aunque en el caso de La Nueva Terapia estos movimientos sean, en principio, anárquicos.

En lo que refiere a sus diferencias y donde cada disciplina puede encontrar el apoyo de la otra, observamos que el yoga sana desde dentro hacia fuera, mientras que la LNT realiza su sanación desde fuera hacia dentro. Donde el yoga emite energía, la LNT recibe.

En la práctica del yoga, los movimientos son voluntarios y meditados. En una sesión de LNT los movimientos que realiza el cuerpo son involuntarios, canalizados directamente desde La Fuente. El yoga, por ejemplo, requiere de un estudio y un acompañamiento; en La Nueva Terapia es el canal el que intuye los movimientos y el límite de estos, convirtiéndose en una sesión personalizada.

Donde el yoga actúa desde el cuerpo físico y hace consciente la respiración, la LNT toma como referencia el cuerpo espiritual y una respiración involuntaria, profunda y natural.

Como resultado solemos encontrar no solo que cambia nuestra estructura física y se reducen las inflamaciones, sino también que se logra una mayor estabilidad emocional, capaz de aliviar la ansiedad y los nervios. Asimismo, también puede darse la ruptura con situaciones que no nos hacen ningún bien.

A nivel espiritual, se concibe una nueva forma de consciencia. Y es que se da lugar a una expansión de la mente y el cuerpo, produciéndose una sensación de bienestar y una conexión más limpia que crece con el tiempo.

Cómo es una sesión de yoga canalizado por la LNT

Cuando un paciente de la LNT comienza a recibir la información emitida por La Fuente, frecuentemente los primeros movimientos que canaliza resultan un tanto bruscos o desordenados. Sin embargo, con el tiempo estos movimientos van asemejándose más a los que habitualmente conocemos como las asanas de yoga.

Esto sucede debido a que el cuerpo energético comienza a movilizar el cuerpo físico de forma involuntaria hasta que, poco a poco, los movimientos se hacen más armoniosos e intensos.

Este detalle es especialmente interesante debido a que la gran mayoría de los pacientes que reciben estas sesiones de LNT no poseen conocimiento alguno sobre yoga.

El ser humano está formado por una red energética a modo de hilos que conecta los tres cuerpos (físico, energético-emocional y espiritual). Conociendo el origen del yoga y combinando esta práctica con LNT no solo aprenderemos a cuidar la columna vertebral, sino que además la sanación y reestructuración energética será más profunda y rápida. Como si tomásemos los dos extremos de una cuerda, el origen del yoga y la LNT son una combinación ideal en el cuidado del cuerpo humano.

Cómo se genera la energía en el cuerpo: antenas energéticas

El cuerpo humano funciona como una antena capaz de captar información cuántica y, además, de emitir su propia energía. Para ello, el cuerpo se sirve de diferentes elementos tales como el globo energético y las antenas energéticas. Para comprender cómo se genera la energía en el cuerpo y cómo podemos mejorar su canalización, desde La Nueva Terapia profundizamos en el funcionamiento de las antenas energéticas.

Las antenas energéticas en las culturas

Cuando nos remitimos a culturas orientales como la hinduista y observamos sus figuras, podemos encontrar numerosas estatuas con gran cantidad de brazos. Estos no son sino representaciones físicas de energía: antenas que, según el ángulo, la energía entra y sale con uno u otro fin.

En el yoga, el taichi y chi kung, por ejemplo, se tienen en especial consideración aquellos movimientos en los que se realizan aperturas de brazos y piernas, a fin de abrir y cerrar dichas antenas, equilibrando así el cuerpo energético y permitiendo la correcta fluidez de la energía.

O, por ejemplo, también podemos reflexionar sobre los derviches, los bailarines musulmantes de Turquía que giran sobre sí mismos con los brazos abiertos para así dejar entrar, salir y restaurar la energía de sus cuerpos.

Cómo se genera la energía en el cuerpo. Las antenas energéticas: energía yin y energía yang

En La Nueva Terapia trabajamos principalmente con tres antenas: aquellas que se corresponden con la energía yin y que se encuentran bajo ambas axilas y aquella que se sitúa entre las piernas y se asocia con la energía yang. Estas tres antenas forman una trinidad representada en, por ejemplo, el famoso cuadro pintado por Leonardo Da Vinci y conocido como el “Hombre de Vitruvio”.

La función de las antenas es equilibrar la alineación de la notocorda, la línea energética que separa el cuerpo en dos y que permite el flujo de la energía a través de todo el cuerpo. Y es que cuanto más alineada esté la notocorda, más sencilla resulta la sanación de los tres cuerpos que conforman al ser humano.

La activación de las mismas se da en diferentes ocasiones a fin de restablecer nuestro cuerpo energético-emocional, el cual va siendo deformado con los traumas que heredamos o vivimos a lo largo de la vida. Cuando, por ejemplo, las antenas se abren en una sesión de LNT, facilitamos la recolocación del globo energético y la recuperación de la forma que el globo tiene de forma natural.

Activación y patologías asociadas a las antenas energéticas

El cuerpo energético capta dos tipos diferentes de energía: la energía telúrica y la energía cósmica.

Un punto delicado de la estructura energética se encuentra bajo las axilas, una zona protegida asociada a la energía yin. Estas dos antenas superiores quedan abiertas al mover los brazos y conectan con la energía cósmica. La antena que se encuentra entre las piernas, asociada a la energía yang, conecta con la energía telúrica. Ambas descienden desde el cielo y ascienden desde la tierra hasta el hara, nuestro centro vital.

 

Cuando las antenas que se hallan bajo las axilas captan, a modo de espiral, la energía cósmica, la calidad y cantidad de la energía repercute en posibles patologías y en la estabilidad del cuerpo energético. Por ejemplo, la contaminación electromagnética puede degenerar en un exceso o falta de energía y, por ende, en quistes o cáncer de pecho. En ocasiones, también, puede darse dolor en la parte superior del pecho si la antena encuentra algún problema para captar la energía. Sin embargo, cuando nos encontramos ante un exceso de energía, las patologías que podemos encontrar son tan comunes como la congestión del pericardio, presión en el pecho o taquicardias.

Así mismo, las antenas se activan durante la reproducción, el embarazo, el parto y la lactancia, a fin de que el tejido mamario comience a segregar leche y pueda alimentarse al bebé. Equilibrar las antenas y facilitar la captación de energía cósmica es esencial si se pretende prevenir problemas energéticos en niños.

La antena inferior, por otra parte, cuenta con una doble espiral para compensar las dos espirales superiores. Esta capta la energía telúrica o energía de la Tierra, una energía potentísima que asciende desde el sacro por toda la columna y que es más conocida como energía kundalini. Esta antena, vinculada con la reproducción y el parto, puede verse afectada por una congestión, bloqueo o escasez de energía.

Cuando se da lugar una congestión en la antena inferior, es frecuente la aparición de trastornos de fertilidad. A menudo, cuando hay un bloqueo total de la antena, quedar embarazada se convierte en una tarea complicada. En este sentido, la compatibilidad energética en pareja es uno de los aspectos principales a tener en cuenta, además de una buena estabilidad energética individual.

Además, si nos encontramos ante un problema de captación, la infertilidad será un signo frecuente de un conflicto energético. Si, en cambio, esta antena permanece abierta en exceso, los picores o prurito en la zona anal o urogenital, quistes en los ovarios, miomas, hemorroides, la irritación, incontinencia, o incluso, el síndrome de piernas inquietas, serán síntomas habituales.

 

Cómo ayuda la LNT en el tratamiento de la energía en el cuerpo

En el mundo animal es frecuente observar cómo los animales estiran sus antenas desperezándose o extendiendo las patas delanteras y traseras; este hábito también es frecuente en la infancia humana. Sin embargo, conforme crecemos, este gesto termina quedando en el olvido. Desde la LNT recomendamos recuperar dicho hábito y comenzar a estirar el cuerpo al despertar, a fin de estirar las antenas y permitir una correcta apertura de las mismas.

Además, durante el tratamiento con la LNT, el terapeuta y el paciente conectan con La Fuente; lo cual significa que las antenas se abren o cierran según las necesidades energéticas, con el objetivo de equilibrar tanto el cuerpo energético como el cuerpo físico y espiritual. Si bien estas antenas permiten la captación y emisión de energía, tanto los terapeutas como pacientes de la LNT trabajamos con su capacidad receptora para equilibrar tanto el globo energético como cuerpo energético, físico y espiritual.

Como hemos visto, y a fin de mantener una buena salud energética, comprender cómo se genera la energía en el cuerpo y el estado de salud de las antenas energéticas se convierte en un paso esencial para mantener el equilibrio en nuestros cuerpos. Desde La Nueva Terapia podemos profundizar y actuar sobre el mismo.