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Cómo protegerse de un ataque energético

Desde La Nueva Terapia entendemos que cada ser humano está formado por tres cuerpos: un cuerpo físico, un cuerpo energético o emocional y un cuerpo espiritual. Y es muy importante saber cómo protegerse de un ataque energético.

Así, al igual que el cuerpo físico puede recibir una agresión, el resto de cuerpos no está exento de sufrir ataques.

Los ataques energéticos pueden deberse a diferentes circunstancias y en esta ocasión queremos responder a la pregunta: ¿cómo protegerse de un ataque energético?

Cómo se originan las agresiones energéticas

Para comprender el origen de un ataque energético, debemos partir de la idea de que el cuerpo energético o emocional cuenta con una forma ovalada conocida como globo energético, atravesado por un canal principal llamado notocorda.

A medida que el cuerpo energético o emocional sufre de diferentes traumas emocionales, este globo se va deformando y, en ocasiones, surgen fisuras energéticas y, por ende, fugas de energía, debilitando el cuerpo energético y desestructurándolo.

Para que un cuerpo energético pueda originar en otro cuerpo un ataque energético, el cuerpo agresor debe de encontrarse desestabilizado, generalmente debido a otro ataque energético o una serie de vivencias o herencias traumáticas emocionales. Si bien la mayoría de las agresiones son involuntarias, todas ellas surgen de un conflicto emocional.

Los ataques energéticos pueden estar motivados por la rabia interna hacia uno mismo o hacia otros, por pensamientos negativos y destructivos o por la envidia, en cuyo caso estaríamos hablando de mal de ojo. Sea la emoción que sea la que mueva al cuerpo atacante, este deberá estar desestructurado, ya que un cuerpo energético estable jamás atacará a otro.

Tipos de ataques energéticos

Si bien el cuerpo energético o emocional debe de estar muy desestabilizado para que pueda recibir o generar un ataque energético, una vez dada la situación podemos encontrarnos con diferentes tipos.

Ataque a otro cuerpo energético

Estas agresiones, voluntarias o involuntarias, pueden realizarse tanto de forma presencial como a distancia; para que una persona pueda herir el cuerpo energético de otra persona tan solo necesita una huella energética: en ocasiones, esta huella será mirar a la otra persona a los ojos, en cuyo caso hablaremos de mal de ojo; en otras ocasiones, tan solo un e-mail, el nombre, un mensaje o una fotografía puede ser suficiente para llevar a cabo un ataque energético.

También podemos encontrarnos con personas con gran empatía que, debido a que absorben las energías del ambiente como esponjas, capten el ataque energético de una persona hacia otra y, finalmente, sufran de estas energías.

Ataque a tu propio cuerpo

Cuando se dan lugar las enfermedades autoinmunes podemos encontrarnos ante un cuerpo energético que se ataca a sí mismo. Esto sucede cuando el propio cuerpo está desbalanceado; un buen ejemplo de ello lo tenemos con la Enfermedad de Crohn.

Cómo protegerse de un ataque energético

Ataques de redes telúricas

Podemos encontrar dos tipos de redes: las telúricas y las sagradas.

Entre las redes telúricas bien conocidas son las líneas Hartmann y Curry. Estas afectan inevitablemente a nuestro cuerpo energético y emocional, pero las redes sagradas pueden protegernos.

De cualquier forma, si nos fuese posible, trataremos de evitar hacer vida en casas construidas sobre pozos de aguas o dormir en cruces de líneas Hartmann y Curry. Para ello, podemos recurrir a una figura muy antigua conocida como zahorí.

Síntomas de un ataque energético

A través de los traumas emocionales, el globo energético puede ir deformándose poco a poco. Cuando un cuerpo sufre un ataque energético, este lo recibe de forma repentina: no se trata de un proceso progresivo, sino que el estado de salud se ve afectado rápidamente. Por ello, en muchas ocasiones la persona que sufre de dicho ataque siente un miedo repentino, que no comprende de dónde procede. En otras ocasiones, la ansiedad se diagnostica de forma errada, camuflando un ataque energético.

En otros síntomas encontramos los mareos, cansancio (debido a las fisuras en el globo energético y las fugas de energía), extremidades frías o frío interno, eructos, vómitos, sudores, dolor articular o síndrome gripal.

A nivel emocional pueden darse miedos repentinos, enfados y estallidos de ira.

En cualquier caso, los síntomas surgen de forma abrupta, sin presentar un cuadro clínico previo.

Cómo defenderse de un ataque energético

Antes de nada, hemos de diferenciar un ataque energético de un ataque espiritual: una diferencia notable es que el ataque energético no puede ser llevado a cabo por un espíritu desencarnado, tan solo por una persona física con cuerpo energético.

Una vez identificado el origen, hemos de tener conciencia de que vamos a ser atacados, algo que conseguiremos a través de la práctica y el conocimiento: la LNT nos permitirá, poco a poco, aprender a diferenciar la energía y conocernos en mayor profundidad, de modo que aprendamos a identificar cualquier tipo de ataque.

De cualquier forma, si nos encontramos junto a la persona atacante, deberemos de marcharnos de su lado. Sin embargo, debido a que un ataque energético puede darse en la distancia, un buen ejercicio será visualizarnos alejándonos de esta persona, creando un espacio entre ambos. Nos marcharemos en la realidad cuántica.

 

 

¿Y cómo ayuda la LNT?

Desde La Nueva Terapia LNT jamás devolveremos los ataques, sino que los desviaremos.

Gracias a nuestros terapeutas de la LNT y empleando la radiestesia, podremos medir si el consultante ha recibido un ataque y cuál es el estado de salud de su cuerpo energético y emocional, para proceder a borrarlo. Luego, trabajaremos con el 2º y 3.er eje, reestructurando el globo energético y devolviéndole sus propios recursos para que pueda, de nuevo, hacer uso de su propio sistema de sanación, así como hace el cuerpo físico.

Además, cuando el estado de salud del cuerpo energético-emocional es bueno, el ataque energético le afectará más suavemente. Así, si como terapeutas devolvemos a la persona dichos recursos proporcionaremos al cuerpo su habilidad de protección natural.

Una vez visto cómo protegerse de un ataque energético a través de la LNT, hemos de recordar que podemos recurrir a ella como una terapia alternativa y complementaria para tratar la ansiedad generalizada, reducir el estrés, tratar la Enfermedad de Crohn o aliviar los dolores de cabeza.

Debido a la ausencia de efectos secundarios, es ideal como complemento para cualquier tipo de terapeuta. Contacta con nosotros a través de WhatsApp o el formulario de contacto y pregunta sobre nuestras próximas formaciones. Esperamos haber solucionado tu pregunta sobre cómo protegerse de un ataque energético.